En primer lugar vamos por la plaza mayor, a hacernos la foto de rigor con los animalitos famosos (burro, perro, gato y gallo), tras luchar con hordas de turistas que se quieren hacer todos la foto. Vemos la catedral, la calle estilo rococó, y el resto de cosas bonitas que tiene la ciudad, cuyo casco histórico es relativamente pequeño y se puede visitar rápidamente.
Aquí estamos en el antiguo barrio de pescadores, con pequeñas callejuelas muy animadas, en las que hay pasadizos que alguno/a seguro que no pasan y se quedarían encajados. Como se ve en el fondo, el tiempo nos respeta y de momento no llueve.
Hacemos algunas compras alimenticias, y enfilamos rumbo a Hamburgo para subir hacia Dinamarca, y después de comer, con tanto ajetreo, pasa lo que pasa…